Quién dijo que los 18 son fáciles. Que enamorarse es sencillo. Que los amigos actúan siempre como deben. Que las cosas son siempre lo que parecen.

Quién puede negar que el último año de instituto es un horror. Si además tu madre no deja de hablar de lo importante que es y sigue llamándolo COU, puede resultar aún peor. La llegada de alguien especial podría cambiar las cosas. Tanto que, a punto de ser devorado por pensamientos extraños relacionados con la muerte y los libros de historia, ese alguien podría acercarse a ti, decir un par de cosas con sentido, y terminar en tus brazos como si fuese lo más normal del mundo, haciéndote sentir bien por primera vez en mucho tiempo.